De manera muy cotidiana se ha vivido la violencia en varios de los pueblos pertenecientes a la sindicatura de la Noria, algunos de ellos son:
San Marcos, Juantillos, La Puerta de San Marcos, entre otros más.
Dicha violencia tiene que ver con diversos factores relacionados con el narcotráfico, en el que se presenta también la libertad de expresión, éste último queda nulo, debido a la situación que se vive.
Muchos de los habitantes de dichos pueblos tienen miedo de hablar y decir lo terrible que se encuentra la situación en la comunidad en la que habitan. Éste miedo se debe a las amenazas que sufren diariamente por dichas personas delictivas que supuestamente no quieren tachar su integridad, o por algunas otras razones que solo ellos conocen y no quieren que se haga saber los daños que se originan debido a su mal comportamiento dentro de dicha comunidad, que en lugar de vivir cómodamente, disfrutando el pueblo, divirtiéndose, etc., tienen que enfrentar los acontecimientos generados.
Éste tipo de situaciones desagradables originadas en los pueblos se ha vivido en muchos lugares alrededor del mundo, pero ésto antes mencionado hace algún tiempo, no mucho se ha estado viviendo en dichos pueblos, a tal grado de tener que abandonar su lugar de origen, su lugar habitual por el temor de vivir algo más que una amenaza, tal como una tortura hacia alguien o algún asesinato.
Los habitantes de éstos pueblos pudieran hablar, pero se pueden morir en el intento de hacerlo, ya que muchos como luego dicen "por andar de osicón" los matan. No sólo es de osicón, como ellos dicen, ya que tratan de manifestar sus inquietudes, pero cometen el error de decir sus inquietudes a personas de su misma comunidad y las personas encontradas en negocios "chuecos" los torturan, los matan, cuando dicho mensaje que transmitieron no les es nada favorable.
Lizeth Esperanza Osuna Osuna.